Amin Gemayel, Ex presidente del Líbano - ABC Journal - Spain - on March 9, 2005
  
ALBERTO SOTILLO, ENVIADO ESPECIAL

Fue el presidente que firmó el controvertido acuerdo de paz del 17 de mayo de 1983 con Israel. Pero, como prueba de lo mucho que han cambiado los tiempos, hoy Gemayel nos asegura que, por más se pida la salida de las tropas sirias, su país será el último que firme la paz con Israel. Ex presidente de un Líbano turbulento, líder cristiano, y una de las principales figuras del movimiento popular que exige la salida de Siria, Amin Gemayel confía en un diálogo con un Hizbolá que forme parte del juego político normalizado en un futuro Líbano para los libaneses.

Confía en una retirada total de las tropas sirias?

Esperamos una retirada total ante la presión árabe e internacional, que apoyan la "intifada de la independencia" del Líbano. Es un anhelo irreversible. Tras la resolución aprobada por la ONU, ya no hay ninguna legitimidad para la presencia de las tropas sirias.

Pero, cree que en el plan aprobado por Siria está claro que va a haber una retirada total de las tropas?

Es la voluntad del pueblo libanés la que lo va a decidir. Siria intentará retrasar su retirada hasta el último momento. Tras el discurso de Assad (el presidente sirio Bashar al Assad) me sentí muy decepcionado porque no había ninguna fecha precisa para la retirada. Pero la presión árabe e internacional y la masiva movilización libanesa lanzan un mensaje muy claro a Siria. Una invitación muy clara para que se retire.

- La segunda fase de la retirada se va a negociar dentro de un mes. Para entonces, tal vez, la presión habrá disminuido, y Siria podría capear el temporal.

- Existe ese riesgo. Pero no creo que los libaneses vayan a cruzarse de brazos ni a disminuir su presión.

- Tal vez Siria esté ganando tiempo para negociar con un nuevo Gobierno libanés amigo.

- La retirada no necesita una negociación. Si Siria se va a retirar, se retirará, y punto. Basta (lo dice en español). Quienes hoy tienen el poder en El Líbano son unos vasallos incondicionales de Siria. En la reunión celebrada en Damasco (entre Assad y Emile Lahoud, el presidente libanés prosirio) Siria sólo dialogó consigo misma. Fue un monólogo, no un diálogo, puesto que las actuales autoridades libanesas sólo representan a Siria. Lo que salió de allí sólo fue una decisión unilateral de Siria.

- Hizbolá consiguió celebrar la mayor manifestación de masas de la historia del Líbano para recordar que no todos los libaneses están de acuerdo sobre el papel futuro de Siria.

- Esa manifestación fue la salva de honor para despedir al Ejército sirio. La determinación internacional ante Siria desborda el marco de Hizbolá. Por otro lado, mantenemos el diálogo con Hizbolá.

Un diálogo político?

El diálogo político es necesario en la medida en que Hizbolá tiene dos naturalezas: es un movimiento de resistencia, y es también un movimiento político. En algún momento del futuro, Hizbolá formará parte del juego político libanés. Ésa es la razón por la que Hizbolá es un interlocutor indispensable.

Sería posible que Hizbolá siga siendo un movimiento de resistencia armada?

Tras la retirada israelí en el año 2000, nosotros pedimos el despliegue del Ejército libanés en el sur (por ahora bajo control de las milicias de Hizbolá). El diálogo con Hizbolá debe tratar ahora esa cuestión.

- Parece difícil alcanzar un acuerdo con Hizbolá que no pase por su reconocimiento como resistencia armada.

- Estamos obligados a encontrar un denominador común. Hizbolá no tiene ningún interés en un enfrentamiento con la mayoría del pueblo libanés. Y por otro lado, tampoco se olvidará el sacrificio hecho por Hizbolá.

Debería firmar El Líbano un acuerdo de paz con Israel?

El Líbano será el último país que firme un acuerdo de paz con Israel.

Por qué?
Somos un país débil. No podemos actuar como punta de lanza del proceso de paz.
El Líbano sufrió una larga guerra civil. Podría repetirse la tragedia?
- El combate es para combatientes. Quién va a combatir a quién? Casi todas las milicias han entregado sus armas. La de Hizbolá es la única que no lo ha hecho. Y no creemos que a Hizbolá le interese la guerra civil. Como milicia de la resistencia, Hiizbolá ha perdido credibilidad. La guerra civil sería imposible.
- Pero, después de todo, Siria ha sido la mayor garante de la estabilidad.

- El Líbano, antes de los conflictos, era considerada la Suiza de Oriente Próximo. Había armonía y consenso entre las comunidades. Y no creo que Siria haya sido inocente en el desencadenamiento de la guerra civil. Ha actuado más bien como un bombero pirómano.
Qué opinión le merecen los planes de Bush para la democratización de Oriente Próximo?
- Eso son eslóganes. La democracia no viene por arte de magia. Es un largo proceso que corresponde cumplir a los pueblos. Aunque al presidente Bush le corresponde el mérito de lanzar la consigna y difundirla.

- Qué más puede hacer la comunidad internacional por El Líbano?

- Es a los libaneses a quienes les corresponde ser dueños de su propio destino. Lo que no puede ser es la omnipotencia de un Ejército sirio, que ha desmantelado las tradiciones de democracia y libertad del Líbano. Son esas tradiciones democráticas las que queremos reconstruir. Lo que no es una tarea fácil en un Oriente Próximo en ebullición. Pero nos queda nuestra esperanza de vencer tras la toma de conciencia del pueblo libanés.